35°LN a 35°LS (Benacchio, 1982)
Trópico subhúmedo (González, 1984).
Perenne
C3
Se considera una planta de día neutro (FAO, 1994).
En los trópicos se cultiva desde el nivel del mar hasta los 1200 m, pero desarrolla mejor en alturas inferiores a 600 m (Purseglove, 1987). 0-600 m (Mederos, 1988). 0-600 m (Benacchio, 1982).
Atmósferas secas acompañadas de altas temperaturas son muy dañinas, sobre todo para frutos jóvenes y hojas (Baradas, 1994). Humedad atmosférica medianamente alta es favorable para buenos rendimientos (Benacchio, 1982).
Rango 10-35?C, siendo la media óptima 24-27?C y la óptima para fotosíntesis 25-30°C (Benacchio, 1982). La temperatura media óptima está entre 24 y 27°C tolerando más altas temperaturas que bajas temperaturas. Temperaturas por debajo de 2°C le son perjudiciales (Baradas, 1994). El mango crece y desarrolla entre los 10 y 43°C, pero el óptimo se encuentra entre los 25 y 28°C. Cuando la temperatura desciende por debajo de los 10°C, el crecimiento del árbol es muy lento y su floración muy baja, a partir de los 5°C hacia 0°C, la floración y los frutos son muy dañados y las plantaciones en desarrollo son destruidas totalmente (Mederos, 1988). Temperaturas cercanas a 0°C dañan seriamente los brotes y estancan el crecimiento, mientras que temperaturas inferiores a 0°C, sobre todo cuando duran un lapso de tiempo considerable, dañan seriamente las plantas adultas y matan a las jóvenes (Morin, 1967). El mango no prospera donde la temperatura media de Enero (Norte del Ecuador) cae por debajo de los 15°C (Ochse et al., citados por Morin, 1967). La temperatura óptima para crecimiento está entre 24 y 27°C (Purseglove, 1987).
Requiere de bastante insolación. Un período nublado durante el período de floración causa caída de flores (Benacchio, 1982). Requiere mucha luz. Debe recibir 2000 horas de sol al año para satisfacer todas sus funciones fisiológicas (Mederos, 1988).
El mango no es muy exigente en cuanto a suelos (Morin, 1967) pero prefiere suelos francos o franco-arcillosos bien drenados. No se da bien en suelos pesados (Benacchio, 1982). Se pueden desarrollar buenas plantaciones en suelos arcillosos, areno-arcillosos, arcillo-arenosos y arenosos (Mederos, 1988). Desarrolla en suelos de textura media a pesada (FAO, 1994).
La capa arable debe ser profunda (Mederos, 1988). 80 cm o menos si se tiene el cuidado de emplear los fertilizantes adecuados (Ibar, 1983).
No prospera en suelos calcáreos ni salinos (Benacchio, 1982). Presenta ligera tolerancia a la salinidad (FAO, 1994).
5-7 (Benacchio, 1982). El pH del suelo debe estar entre 5 y 7.5 para asegurar máximas producciones en mango (Mederos, 1988). Su rango de pH está entre 5.5 y 7.5, con un óptimo de 6.5 (Purseglove, 1987, FAO, 1994).
Requiere buen drenaje, no tolera encharcamientos (Benacchio, 1982).
El viento es muy dañino sobre todo en las etapas de floración y formación de frutos, donde puede causar la caída de estas estructuras reproductivas (Mederos, 1988).