Los cereales son particularmente sensibles a las deficiencias de dos microelementos: Manganeso y Cobre, mientras que las deficiencias de Zinc, Boro y Molibdeno son menos comunes. En cuanto a la deficiencia en Hierro, la cebada es más sensible que el trigo
52°LN a 50°LS (Percival, citado por Summerfield y Roberts, 1985e).
Regiones subtropicales, templadas y tropicales de altura, con régimen subhúmedo (FAO, 1994). Regiones áridas y semiáridas, húmedas con estación seca, cálidas, semicálidas, templadas, semifrías (Aragón, 1995).
100-150 días (FAO, 1994). 4-7 meses (Frere y Popov, 1979). 90-220 días (Kay, 1979).
C3
Es una planta de día neutro (FAO, 1994). Existen muchos genotipos que responden al fotoperíodo como plantas de día largo con tendencia cuantitaiva. Los genotipos de floración temprana, en cambio, se comportan como plantas indiferentes a la duración del día (Evans, citado por Summerfield y Roberts, 1985e).
Desde el nivel del mar (en latitudes medias) hasta 2700 m (en latitudes bajas). Desarrolla en altitudes de 1800 a 3050 m. La óptima para mayores rendimientos oscila entre 2000 y 2650 m (Frere y Popov, 1979, Aragón, 1995).
Desarrolla bien en atmósferas moderadamente húmedas.
Esta especie tolera el frío (Gispert y Prats, 1985). El rango térmico para desarrollo se ubica entre 5 y 28°C, con un óptimo alrededor de los 17°C (FAO, 1994). Con excepción de los genotipos de floración temprana, muchas variedades responden a la vernalización adelantando su floración (Evans, citado por Summerfield y Roberts, 1985e). La vernalización es más rápida a 10°C que a temperaturas más bajas y puede realizarse durante el desarrollo del embrión en la planta madre, durante la germinación o más efectivamente durante el crecimiento de la plántula (Summerfield y Roberts, 1985e). Desarrolla bien en estaciones con temperatura poco extremosa, más o menos uniforme. Con excepción de la etapa de floración, el haba tolera temperaturas de hasta –2 a –4°C. En zonas muy cálidas y húmedas se presenta esterilidad (Aragón, 1995). La temperatura media óptima oscila entre 11.5 y 16°C durante el ciclo de cultivo. Temperaturas constantes por arriba de 23°C, así como una fluctuación térmica diaria con temperaturas diurnas superiores a 20°C y temperaturas nocturnas por debajo de 10°C, pueden inhibir la floración (Evans, citado por Summerfield y Roberts, 1985e).
Le favorecen los ambientes moderadamente soleados (FAO, 1994).
Suelos de textura media a pesada (FAO, 1994). Los suelos con textura migajón-arenosa y arenosa son de mediana a baja productividad (Crispín et al., 1978). Prefiere los suelos de textura media, como los francos, franco-arenosos y franco-arcillosos (Aragón, 1995).
Requiere suelos de mediana profundidad (FAO, 1994). Desarrolla en suelos con una profundidad efectiva mínima de 25-35 cm, aunque en climas cálidos requiere suelos más profundos (Aragón, 1995) con mayor capacidad de termorregulación.
Es una especie ligeramente tolerante a la salinidad (FAO, 1994, Aragón, 1995), esto es, presenta daños a bajos niveles de conductividad eléctrica.
El rango de pH para esta especie es de 4.2 a 8.6, siendo el óptimo alrededor de 7.0 (FAO, 1994). Rango 5.0-7.0 (Spurway, citado por Vázquez, 1996).
Requiere suelos con buen drenaje (FAO, 1994).
Pendiente del terreno de 0-10% (Aragón, 1995). El óptimo está arriba de 7.2 (Gispert y Prats, 1985).