Los cereales son particularmente sensibles a las deficiencias de dos microelementos: Manganeso y Cobre, mientras que las deficiencias de Zinc, Boro y Molibdeno son menos comunes. En cuanto a la deficiencia en Hierro, la cebada es más sensible que el trigo
55°LN a 40°LS (Solórzano, 1993).
Regiones templadas y subtropicales. No se adapta a regiones cálidas (González, 1984). Se le puede cultivar durante el invierno en climas cálidos y semicálidos y durante la primavera o verano en climas templados y semifríos (Aragón, 1995).
115-160 días (Solórzano, 1993).
C3
Tradicionalmente la lenteja se considera una planta de día largo, con cuatro etapas definidas anteriores a la floración, la etapa de pre-emergencia, las etapas pre-inductiva y post-inductiva que no son sensibles al fotoperíodo pero sí a la temperatura y la etapa inductiva que si es sensible al fotoperíodo (Roberts et al., 1986). Algunos cultivares responden como plantas de día largo con respuesta cualitativa, otros como plantas de día largo con respuesta cuantitativa y otros más como plantas de día neutro (Hawtin et al.,, Kay, Mursi y Abd, Pavlov y Ganera, Saint-Clair, Shukla, todos citados por Summerfield et al., 1985b). Existen cultivares para producir tanto en invierno como en primavera y verano, (Aragón, 1995).
Desde el nivel del mar hasta 3350 m (Purseglove, 1987). 500-3400 m (Aragón, 1995).
Requiere de atmósferas relativamente secas o moderadamente húmedas, características del ciclo otoño-invierno, en el que generalmente se produce la lenteja, sobre todo en México (Solórzano, 1993).
El nivel máximo en número de hojas, elongación de tallo y producción de materia seca se obtiene cuando las temperaturas nocturnas se mantienen en el rango de 17 a 23°C y las temperaturas diurnas entre 25 y 31°C. La temperatura media diaria debería mantenerse en el rango de 20 a 28°C (Solórzano, 1993). La lenteja tolera bajas temperaturas y de acuerdo con Zertuche (citado por Rzedowski, 1978) resiste hasta 4°C, siempre y cuando esta temperatura no ocurra durante el período de floración. Con o sin vernalización, la fecha de floración es una función de la influencia de la temperatura y el fotoperíodo, sin acción interactiva de ambos factores (Summerfield et al., 1985a).
Prospera en condiciones de mediana a alta luminosidad, incluso con períodos de nubosidad.
Prefiere suelos de textura media o ligera, esto es suelos francos, franco-arenosos o franco-arcillosos. Sin embargo, se ha observado que se pueden obtener altos rendimientos en suelos arcillosos pesados, siempre que se haga un adecuado manejo del agua de riego (Solórzano, 1993). Desarrolla en suelos de textura media a pesada (FAO, 1994).
Se requiere una profundidad efectiva mínima de 25-35 cm (Aragón, 1995). Requiere suelos de mediana profundidad (FAO, 1994).
Prospera en varios tipos de suelos (Aragón, 1995), pero no tolera la salinidad. Tiene ligera tolerancia a la salinidad (FAO, 1994).
5.5 a 7. Desarrolla bajo un rango de pH de 4.5 a 8.2, siendo el óptimo alrededor de 6.8 (FAO, 1994).
Requiere suelos con buen drenaje (Aragón, 1995).