40°LN a 40°LS (Byth et al., citados por Summerfield y Roberts, 1985).
Regiones tropicales, subtropicales y templadas con temporada cálida (Doorenbos y Kassam, 1980, Benacchio, 1982, Ruiz, 1984).
90-140 días (Doorenbos y Kassam, 1979).
C3
Indiferente a la duración del día (Doorenbos y Kassam, 1979, Summerfield y Roberts, 1985a). Es una planta de día neutro (Barbour et al., 1994).
0-800 m, sin embargo, en algunas regiones tropicales se cultiva hasta a 1200 m de altitud (Benacchio, 1982). 0-1550 m (Ruiz, 1984).
Prefiere una atmósfera relativamente seca, siempre y cuando el suelo se encuentre bien abastecido de humedad (Benacchio, 1982).
La temperatura base para germinación es 8-11.5°C, la máxima es 41-47°C y la óptima está entre 29 y 36.5°C (Mohamed et al., 1988). Rango 10-35°C, con un óptimo para fotosíntesis entre 25 y 30°C. No responde al termoperiodismo. Los límites de temperatura promedio son 24 y 33°C, con un rango óptimo de 26-28°C. A 33°C no hay producción de frutos (Benacchio, 1982). La temperatura base para la etapa siembra-emergencia es de 13°C con un requerimiento térmico alrededor de 76 grados-día (Angus et al., citados por Ketring y Wheless, 1989). La temperatura base para todo el ciclo de cacahuate es casi constante y entre 10 y 11°C (Leong y Ong, citados por Ketring y Wheless, 1989). La temperatura media diurna para un crecimiento óptimo es de 22 a 28°C. El rendimiento se reduce por debajo de los 18°C y por arriba de los 33°C. La germinación se retrasa para termperaturas inferiores a 20°C (Doorenbos y Kassam, 1979). Temperaturas por arriba de 35°C son inhibitorias para el crecimiento del cacahuate (Ketring, 1984). La temperatura umbral mínima (base) y la umbral máxima para desarrollo en cacahuate son de 13 y 35°C, respectivamente (Ketring y Wheless, 1989). La mayor tasa de crecimiento de la vaina se obtiene bajo un régimen térmico diurno/nocturno de 26/22°C (Dreyer et al., citados por Ketring y Wheless, 1989). La temperatura óptima para desarrollo del fruto está entre 20 y 24°C (Cox, Dreyer et al., Williams et al., citados por Ketring y Wheless, 1989).
Requiere de abundante insolación (Benacchio, 1982). Es una planta que requiere días soleados. Sin embargo, se adapta sin menoscabo significativo del rendimiento a una disminución de hasta 40% de la densidad de flujo de fotones fotosintéticos (Barbour et al., 1994).
No se recomiendan suelos pesados, ya que dificultan la extracción de la cosecha. Por ello se prefieren suelos ligeros y sueltos (Doorenbos y Kassam, 1979). Prefiere suelos con textura franca o franca-arenosa (Benacchio, 1982),
La parte principal del sistema radical se encuentra por lo general en los primeros 50-60 cm de suelo, aunque la planta puede extraer agua hasta a 1 m de profundidad (Doorenbos y Kassam, 1979).
En general es susceptible a la salinidad, aunque existen variedades que toleran hasta 10,000 ppm de sales solubles (Benacchio, 1982). Es moderadamente sensible a la salinidad, siendo la disminución del rendimiento debida a distintos niveles de salinidad del suelo, la siguiente: 0% para una C.E. de 3.2 mmhos/cm, 10% para 3.5 mmhos/cm, 25% para 4.1, 50% para 4.9 y 100% para 6.5 mmhos/cm (Doorenbos y Kassam, 1979).
4.5-7.5. Se adapta bien a suelos ácidos y tolera bien el aluminio soluble (Benacchio, 1982). El óptimo se encuentra entre 5.3 y 6.6 (Ignatieff, citado por Moreno, 1992).
No tolera encharcamientos, por lo que requiere buen drenaje (Doorenbos y Kassam, 1979).